Origen, química e investigación de los once ingredientes
La etiqueta del bote tiene once líneas, cada una con su cantidad exacta. Aquí las vemos por separado: de dónde proceden, qué compuesto químico las define y qué ha averiguado la investigación sobre su absorción y su metabolización en el organismo. Todas las cantidades se refieren a una dosis diaria de MedicGLP, es decir, a una cápsula. La composición en conjunto, junto con el modo de empleo y los precios, está en la página principal.
Cromo como picolinato de cromo — 100 µg
La historia del cromo en la ciencia de la nutrición arranca en 1959, cuando Walter Mertz y Klaus Schwarz describieron en la levadura de cerveza un factor hasta entonces desconocido y lo bautizaron factor de tolerancia a la glucosa. El picolinato de cromo, la forma empleada aquí, une cromo trivalente al ácido picolínico, un producto de degradación del aminoácido triptófano. Cuánto de ese cromo se absorbe se ha medido con trazadores radiactivos: Laschinsky et al. (Biometals, 2012) hallaron en rata una absorción aparente de entre el 0,04 y el 0,24 % para la mayoría de compuestos de cromo, frente a una absorción real del 0,99 % para el picolinato, indicio de una vía de captación distinta. En los voluntarios humanos del mismo trabajo la absorción fue bastante mayor que en rata, entre el 0,8 y el 1 %. Los propios autores concluyen que la biodisponibilidad del cromo es menor de lo que se venía asumiendo y que el picolinato, pese a entrar por otra vía, no se retiene en mayor cantidad que otras formas.
Extracto de hoja de té verde de Camellia sinensis — 154 mg
El té verde se infusiona en Asia Oriental desde hace más de mil años; su hoja contiene un grupo de polifenoles, las catequinas, entre las cuales el galato de epigalocatequina es el mayoritario. Cuánto llega de verdad a la sangre depende bastante de cómo se tome. Chow et al. (Clinical Cancer Research, 2005) repartieron a 30 voluntarios sanos en tres dosis de Polyphenon E (400, 800 y 1.200 mg de EGCG) y les dieron cada dosis, en orden cruzado, en ayunas y con un desayuno ligero. Naumovski, Blades y Roach (Antioxidants, 2015) llegaron a lo mismo con cuatro participantes: sin alimentos, el área bajo la curva plasmática fue 2,7 y 3,9 veces mayor que con un desayuno ligero o con el EGCG incorporado a un sorbete. En la práctica, sin embargo, pesa más otra cosa: desde 2022 la UE incluye los extractos de té verde con EGCG en el anexo III del Reglamento 1925/2006 y exige advertencias en el etiquetado y que se tome con una comida. La recomendación de uso sigue la norma de seguridad, no la curva de absorción.
Vinagre de manzana — 150 mg
El vinagre de manzana nace de dos fermentaciones sucesivas: las levaduras convierten el azúcar del zumo en etanol y, a continuación, las bacterias acéticas del género Acetobacter oxidan ese alcohol a ácido acético. Fue Louis Pasteur quien demostró, en la década de 1860, que se trataba de microorganismos y no de una descomposición química; sus trabajos sobre la fermentación acética figuran entre los textos fundacionales de la microbiología. Que aquí vaya desecado dentro de una cápsula evita el contacto del vinagre líquido con el esmalte dental, pero plantea otra cuestión: cuando Hill et al. (Journal of the American Dietetic Association, 2005) analizaron ocho productos de vinagre de manzana en comprimidos, encontraron diferencias notables entre marcas en tamaño, pH, contenido de ácido y declaraciones de etiqueta, hasta el punto de dudar de que algunos llevaran realmente vinagre de manzana. Un buen argumento a favor de declarar la cantidad exacta.
Berberina HCl — 85 mg
La berberina es un alcaloide isoquinolínico de color amarillo intenso presente en el agracejo (Berberis), en el coptis chino (Coptis chinensis) y en el hidrastis canadiense. Mucho antes de que la farmacología se fijara en ella, se usaba para teñir lana y cuero. Su perfil farmacológico explica por qué en la página principal lleva su propia advertencia de seguridad: Bathaei, Imenshahidi y Hosseinzadeh (Naunyn-Schmiedeberg’s Archives of Pharmacology, 2025) revisaron los datos disponibles sobre doce isoformas humanas del citocromo P450 y encontraron efectos sobre CYP3A4/5, CYP2D6, CYP2C9, CYP2E1, CYP1A1/2 y la mayor parte de la subfamilia CYP2B. Como esas enzimas metabolizan numerosos medicamentos de uso habitual, consultar al médico cuando se sigue un tratamiento no es un simple trámite.
Raíz de jengibre (Zingiber officinale) — 50 mg
El picante del jengibre se debe a los gingeroles, con el 6-gingerol a la cabeza; al secar y calentar la raíz, una parte se transforma en shogaoles, y de ahí que el jengibre seco sepa distinto al fresco. Zick et al. (Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, 2008) administraron a 27 voluntarios dosis únicas de entre 100 mg y 2,0 g y tomaron muestras de sangre a lo largo de 72 horas. En ningún participante se detectó 6-, 8- o 10-gingerol libre en plasma: solo aparecieron conjugados de glucurónido y sulfato. El organismo transforma estas sustancias nada más absorberlas.
Extracto de corteza de canela de Cinnamomum cassia — 20 mg
La canela cassia procede de la corteza de un árbol lauráceo del sur de China y Vietnam, y se diferencia bastante, químicamente, de la canela de Ceilán. Su compuesto dominante es el cinamaldehído, responsable de su aroma. En el análisis, lo que más pesa es la cumarina: Woehrlin, Fry, Abraham y Preiss-Weigert (Journal of Agricultural and Food Chemistry, 2010), del Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos, documentaron en corteza de cassia del comercio alemán y en muestras auténticas de Indonesia una dispersión extraordinaria de los niveles de cumarina, en algunos casos dentro de un mismo árbol. La EFSA ha establecido para la cumarina una ingesta diaria tolerable de 0,1 mg por kilo de peso corporal; por eso la cantidad de extracto se queda en 20 mg.
Extracto de fruto de naranja amarga (Citrus aurantium L.) — 20 mg
La naranja amarga, omnipresente en las calles de Sevilla y materia prima de la mermelada inglesa clásica, contiene como protoalcaloide característico la p-sinefrina. Su parecido estructural con la efedrina ha marcado durante años el debate sobre su seguridad. Stohs et al. (Phytotherapy Research, 2011) reunieron los datos en humanos, en animales y en modelos in vitro, junto con los estudios de unión a receptores; según esa revisión, lo decisivo es que p-sinefrina y efedrina difieren en su estereoquímica, de lo que resultan perfiles de unión distintos en los receptores adrenérgicos. Como aun así la sustancia actúa sobre el sistema cardiovascular, se mantiene la indicación de consultar al médico en caso de enfermedad cardiovascular.
Fruto de cayena (Capsicum annuum) — 20 mg
Lo que pica en la cayena es la capsaicina, que llevó al farmacéutico Wilbur Scoville a crear en 1912 la escala de picor que aún lleva su nombre. Dónde actúa exactamente se sabe desde 1997, cuando Caterina et al. (Nature, 1997) clonaron el receptor: la capsaicina se une al canal iónico TRPV1, el mismo que responde al calor por encima de unos 43 grados. Eso explica que el cerebro procese el picante como un estímulo térmico y no como un sabor, un hallazgo por el que David Julius, último firmante de aquel trabajo, recibió en 2021 el Premio Nobel de Fisiología o Medicina.
Extracto de hoja de banaba (Lagerstroemia speciosa) — 5 mg
La banaba es un árbol de Filipinas y del sudeste asiático; allí lo llaman también flor de la reina, por lo espectacular de su floración, y las hojas se preparan tradicionalmente en infusión. En su fitoquímica destacan dos grupos: el triterpeno ácido corosólico y una serie de elagitaninos. Tres de ellos, las lagerstanninas A, B y C, fueron aislados de los frutos y las hojas y caracterizados estructuralmente por primera vez por Tanaka et al. (Chemical and Pharmaceutical Bulletin, 1992), y presentan algo poco habitual: un núcleo de ácido glucónico. Buena muestra de que la química de esta planta aún no está cartografiada por completo.
Ginseng coreano (Panax ginseng) — 5 mg
El nombre del género revela lo que se esperaba de esta planta en siglos pasados: Panax remite a la palabra griega para panacea. Lo característico son los ginsenósidos, un grupo de saponinas con esqueleto dammarano u oleanano. Su recorrido por el tubo digestivo es llamativo, y Akao et al. (Journal of Pharmacy and Pharmacology, 1998) lo demostraron de forma elegante: de 31 cepas intestinales humanas definidas, solo una, Eubacterium sp. A-44, convertía el ginsenósido Rb1 en el llamado compound K; en ratas libres de gérmenes no apareció ningún metabolito en plasma. Cuánto llega a la sangre depende por tanto, y de forma medible, de la microbiota de cada persona. El ginseng coreano suele estar entre cuatro y seis años plantado antes de la cosecha.
Resveratrol de Polygonum cuspidatum — 1 mg
El resveratrol se aisló por primera vez en 1939 del vedegambre blanco y se quedó cuatro décadas en una nota a pie de página, hasta que a principios de los años noventa el debate en torno a la paradoja francesa llevó este estilbeno a los titulares. Hoy se obtiene comercialmente sobre todo del rizoma de la reinutria japonesa, que lo contiene en concentraciones muy superiores a las del vino tinto. Su farmacocinética está bien documentada: Walle et al. (Drug Metabolism and Disposition, 2004) administraron a seis voluntarios 25 mg de resveratrol marcado con ¹⁴C y hallaron una absorción de al menos el 70 %, valores máximos de 491 ± 90 ng/ml para el resveratrol y sus metabolitos, y una semivida plasmática de 9,2 ± 0,6 horas. En cambio, del resveratrol sin transformar apenas se detectaron trazas por debajo de 5 ng/ml: la molécula se absorbe bien y el cuerpo la conjuga de inmediato.
Qué dice el marco europeo sobre estos once ingredientes
De los once ingredientes, solo uno cuenta con declaraciones de propiedades saludables autorizadas conforme al Reglamento 432/2012: el cromo. Para los diez ingredientes vegetales no existen declaraciones autorizadas; su evaluación sigue pendiente dentro del procedimiento europeo. Todo lo que esta página recoge sobre ellos describe origen, química y estado de la investigación básica, y no afirma nada sobre ningún efecto de MedicGLP. Los trabajos citados estudian mayoritariamente la absorción, la metabolización y la tolerancia de las sustancias por separado, en parte con dosis y preparaciones distintas de las empleadas aquí, y no pueden trasladarse al producto terminado. Las declaraciones autorizadas para el cromo en su redacción oficial, la composición completa y las advertencias de seguridad y de uso están en la página principal.
ℹ️ Sobre las fuentes: los doce trabajos citados se comprobaron uno a uno el 29 de agosto de 2026. Once enlazan a su registro en PubMed; el de Tanaka et al. (1992) enlaza al archivo del editor (J-STAGE), al no existir registro en PubMed.